Parece que el sexo es el punto en torno al que gira nuestra vida: estamos en una sociedad hipersexualizada en la que el entretenimiento, las conversaciones, la forma de vestir y todo parece gritar ¡SEXO!
Pero, ¿la adicción al sexo es una realidad o solo un mito? Esta adicción no está considerada como un desorden real en los libros de diagnóstico psiquiátrico. Más allá de eso ¿es posible tener una adicción al sexo?